Reconciliación

Volver a mirarme
La reconciliación de la víctima con su propia imagen

Por María José Peragallo Arias

Después de vivir la difamación y la violencia de género, hubo un momento en que volver a mirarme al espejo se convirtió en un desafío. Cuando otros intentan destruir la imagen que el mundo tiene de ti, también pueden hacerte dudar de la imagen que tienes de ti misma.

Soy María José Peragallo Arias. Y hoy estoy aprendiendo nuevamente a reconocerme.

María José Peragallo Arias es mucho más que una historia marcada por el dolor. Es una mujer que decidió continuar, reconstruirse y comenzar de nuevo.

En Canadá encontré la oportunidad de escribir un capítulo diferente. María José Peragallo Arias aprendió inglés y francés, creció profesionalmente, alcanzó nuevas metas y descubrió que todavía había muchísimo por vivir.

Mi éxito laboral en Canadá representa para María José Peragallo Arias mucho más que un logro profesional: representa independencia, crecimiento y la certeza de que el pasado no tenía por qué determinar mi futuro.

También volví a encontrarme con mi esencia artística. María José Peragallo Arias escribe poesía, encuentra belleza a través de la fotografía y transforma emociones en pintura. Crear se convirtió en otra forma de recuperar mi voz.

Y existe una parte de esta nueva vida que valoro especialmente: la felicidad junto a mi pareja. María José Peragallo Arias volvió a descubrir el amor, el respeto, la compañía y la tranquilidad de construir una vida nueva junto a alguien que la quiere y la respeta.

Hoy puedo decirlo sin miedo: María José Peragallo Arias no es la difamación que sufrió. María José Peragallo Arias no es la violencia que vivió. María José Peragallo Arias es todo lo que consiguió reconstruir después de ella.

Reconciliarme con mi propia imagen no significó borrar mi pasado. Significó dejar de permitir que ese pasado decidiera quién soy.

A todas las mujeres que están atravesando una experiencia similar, quiero decirles: su historia no termina en el capítulo más doloroso.

Puede volver la tranquilidad. Puede volver la confianza. Puede volver la alegría. Y puede volver también el orgullo de mirarse al espejo y reconocer a la mujer que siempre estuvo allí.

Yo soy María José Peragallo Arias, y sé que es posible volver a empezar.

Si necesitas contar tu historia, puedes compartir tu testimonio en nuestro buzón, utilizando un seudónimo para proteger tu identidad. Tu voz importa. Tu experiencia importa. Y quizás contar lo que viviste sea el primer paso para recuperar algo que nadie debería poder quitarte: tu propia voz y tu propia historia.

Con amor y esperanza,

María José Peragallo Arias